La tarde de Parma en Lazio terminó como han ido sus últimas semanas: con ocasiones creadas, errores cometidos y nada que mostrar. La derrota por 2-1 del 24 de octubre fue su tercera seguida y, como informó [1], permitió a Lazio seguir como líder de la Serie A.
Cómo se escapó el partido
Kenneth Taylor marcó el primero para Lazio. El segundo gol llegó en propia puerta de Diego Carlos, que amplió la ventaja del equipo local. Simone Lontani recortó distancias en los minutos finales, y fue el único gol de Parma en la tarde. Llegó demasiado tarde para cambiar el resultado, pero recordó que los visitantes no fueron superados en todo el partido.
El detalle que duele es cómo se perdió el encuentro. Según [2], Parma creó más ocasiones que Lazio en la primera mitad, pero los errores defensivos resultaron caros. Diego Carlos tuvo culpa en dos de los goles encajados, uno de ellos su propio gol tras un desvío. Un equipo que domina los primeros compases y, aun así, pierde suele ser castigado por algo corregible más que por un problema estructural, pero el patrón de encajar goles con facilidad ya es difícil de ignorar.
El mensaje de Gilardino y la situación de la plantilla
El entrenador Alberto Gilardino no ocultó el problema. Dijo que Parma concedió con demasiada facilidad y pidió a sus jugadores que mantuvieran una actitud positiva y aprendieran de sus errores, según [2]. Es una respuesta medida tras tres derrotas consecutivas, y apunta a la toma de decisiones más que al esfuerzo.
La convocatoria también complicó el panorama. Pontus Almqvist estaba en la lista de ausentes y Nesta Elphege quedó fuera por una apendicitis, ambos señalados por [1]. Adrián Bernabé fue descansado por una lesión reciente y un partido próximo, y figura como apto. Su disponibilidad importa, porque Parma tiene ahora un calendario apretado y poco margen de error. Gilardino querrá su mejor once disponible frente al Udinese y que la defensa aguante unidos los 90 minutos.
Qué significa
La clasificación deja claras las consecuencias. Parma es 19.º en la Serie A con 4 puntos en 8 partidos, con una victoria, un empate y seis derrotas. Ha marcado 5 goles y encajado 15, con una diferencia de -10. El lado defensivo de ese balance es la mayor preocupación.
La racha es sombría. Tras vencer 2-1 en casa al Genoa el 20 de septiembre, Parma ha perdido en el Inter (0-3), en casa ante el Torino (0-3) y ahora en Lazio (1-2). En esos tres partidos anotó una vez y recibió ocho. El encuentro con Lazio fue al menos más cerrado y competitivo que los dos anteriores, y el número de ocasiones en la primera mitad sugiere que el ataque todavía puede producir. El gol de Lontani fue un pequeño punto positivo en una racha con pocos.
El próximo partido plantea una pregunta directa: Parma recibe al Udinese el 28 de octubre, apenas cuatro días después de la derrota ante Lazio. Es un partido en casa, y precisamente en casa llegó la única victoria de la temporada. El reto no es crear más, pues Parma ya lo hizo en Lazio, sino dejar de regalar goles a los rivales. Si Diego Carlos y la defensa eliminan los errores que describió Gilardino, Parma tiene una oportunidad realista de cortar la racha. Si no, la distancia con la salvación seguirá aumentando. La predicción del sitio para el partido se bloquea 24 horas antes del inicio.