Una victoria que alivia la presión
Villarreal llegó a Mestalla en una situación incómoda. Antes del inicio del partido ocupaban el [1], y la previa de Marca describía un inicio de temporada irregular, incluida una racha de dos partidos de liga sin marcar. Esa sequía era real: la derrota 0-1 ante el Real Madrid el 10 de octubre y el empate sin goles en casa ante el Elche una semana después terminaron ambos sin que Villarreal marcara.
La respuesta llegó en el campo del Valencia. Villarreal ganó 2-1, acabó con la racha sin goles y se llevó tres puntos que el Valencia necesitaba con urgencia. La previa de Marca presentaba el encuentro como decisivo para el equipo local, que necesitaba ganar para salir de la zona de descenso y que había mostrado cierta mejoría, sumando puntos en tres de sus cuatro últimos partidos. Además, el Valencia tenía un mal historial reciente frente a Villarreal, y esa tendencia se mantuvo.
Tras el partido, el entrenador del Valencia, Javier Aguirre, [2], señalando errores individuales y distracciones. Afirmó que sigue creyendo que su equipo va por el buen camino y que debe centrarse en la eficacia para conseguir una primera victoria. Sus palabras describen el otro lado del resultado, pero también muestran lo estrechos que fueron los márgenes para un equipo que venía mejorando.
Una semana cargada y un historial reciente irregular
La victoria en Valencia fue el tercer partido de un periodo muy exigente para Villarreal. Sus últimos cinco resultados, del más reciente al más antiguo, fueron: victoria 2-1 en Valencia; derrota 3-4 ante el Liverpool en la Liga de Campeones el 20 de octubre; empate 0-0 en casa ante el Elche; victoria 3-1 en casa ante el Nápoles en la Liga de Campeones el 13 de octubre; y derrota 0-1 ante el Real Madrid el 10 de octubre.
Eso supone dos victorias, un empate y dos derrotas, con 8 goles a favor y 7 en contra. Las cifras muestran un equipo que marca con facilidad cuando encuentra su ritmo: tres goles ante el Nápoles, tres en Liverpool y dos en Valencia. Los dos partidos sin goles llegaron en LaLiga, ante el Madrid y el Elche. La derrota 3-4 en Anfield también muestra el otro lado, ya que la defensa encajó cuatro goles en un mismo partido.
El patrón a lo largo de las competiciones merece atención. Villarreal ha jugado partidos europeos en mitad del calendario liguero, y las dos actuaciones sin goles en liga se produjeron a ambos lados de la victoria ante el Nápoles. El resultado en Valencia es la primera victoria liguera en este tramo de cinco partidos, y llegó fuera de casa, lo que sugiere que el equipo puede sumar puntos a domicilio cuando lo necesita.
Qué significa
La clasificación ahora luce mejor que hace unos días. Villarreal ocupa el 10.º puesto de LaLiga con 12 puntos en 10 partidos, con tres victorias, tres empates y cuatro derrotas. Han marcado 15 goles y encajado 14, una diferencia de +1 propia de un equipo de mitad de tabla. Los tres puntos de Valencia les han permitido subir dos posiciones desde el 12.º en el que estaban antes del partido, y la ventaja sobre la mitad baja es real, aunque no sea amplia.
La forma del equipo indica que es capaz de ofrecer tanto buenas como malas actuaciones dentro de la misma semana. Dos victorias en cinco partidos, con una derrota y un empate en liga intercalados entre compromisos europeos, no marcan una tendencia clara, pero acabar con la sequía goleadora es un dato positivo concreto. La próxima prueba es el rendimiento en casa: el empate con el Elche fue el único partido de liga en casa de los cinco, y la victoria ante el Nápoles llegó en Europa.
El próximo partido plantea esa cuestión de forma directa. El 30 de octubre Villarreal recibe al Espanyol en LaLiga. El pronóstico de la web para ese encuentro se bloquea 24 horas antes del inicio, por lo que aquí no se incluye ninguna predicción. Lo que sí dicen los números es que Villarreal necesita convertir un buen resultado a domicilio en regularidad ante su propia afición, y mantener los goles en liga como los ha tenido en Europa.